lunes, 31 de julio de 2017

PALMIERI, CHEO & QUINTANA: La historia oculta detrás del Disco Blanco



(Escrito por Tommy Muriel para Hablando En Clave®)


“EDDIE PALMIERI” (O “EL DISCO BLANCO”) – POR EDDIE PALMIERI (BÁRBARO RECORDS B-205, AÑO
1981)
A1 El Dia Que Me Quieras
(Carlos Gardel, Alfredo Lepera)
7:30
A2 Ritmo Alegre
[medley: Tenía Que Ser Así (Bobby
Collazo) & Consuélate (Gonzalo Asencio)]
10:30
B1 Páginas De Mujer
(Palmieri/González/Zumaque)
6:50
B2 No Me Hagas Sufrir
(Palmieri/Quintana)
6:10
B3 Ven, Ven
(Palmieri/Quintana)
6:25


Músicos:
EDDIE PALMIERI - piano
BARRY ROGERS - trombones (lado B)
VÍCTOR PAZ - trompetas
ALAN RUBIN, CHARLIE CAMILLERI, JON FADDIS, LEW SOLOFF
- trompetas (lado A original, regrabadas por Paz en
1981)
GEORGE YOUNG (alto), LOU ORENSTEIN (tenor), RONNIE
CUBER (barítono) - saxos y flautas (lado A)
TONY PRICE - tuba (lado A)
SAL CUEVAS - bajo (lado A)
ANDY GONZÁLEZ - bajo (lado B)
FRANCISCO AGUABELLA - congas (lado A)
MILTON CARDONA - congas (lado B)
NICKY MARRERO - timbales & cowbell (lado B)
CHARLIE COTTO - timbales (lado A, B3)
RAY ROMERO - bongó (lado B)
CHUCKY LOPEZ - bongó & cowbell (lado A)
JIMMY SABATER, RAFAEL DE JESÚS, LUISITO AYALA - coros
TONY SOPHOS, HOMER MENSCH, JESSE LEVY, KERMIT
MOORE - cuerdas (lado A)
CHEO FELICIANO (lado A, B1), ISMAEL QUINTANA (B2, B3) –
cantantes

“Eddie Palmieri,” álbum homónimo del llamado Rumbero del Piano y conocido por la mayoría de los salseros como El Disco Blanco, se grabó originalmente en dos fechas distintas: 1978 en el caso del lado A y principios de 1981 en el caso del lado B. Pero la historia detrás de esta obra antológica nominada a un premio Grammy – y al decir de muchos merecedora del tercer premio para el legendario pianista – comenzó mucho antes. Tan temprano como en 1972.



Ese año ’72 la antigua casa discográfica para la cual grababa Palmieri, el otrora poderoso sello Tico – fundado originalmente en 1948 por George Goldner y para este entonces convertido en una de las subsidiarias latinas del imperio
Roulette Records comandado con mano dura por el presunto mafioso Morris Levy – ya sufría embates por partida doble. Por un lado, el azote furioso de un nuevo imperio musical que recién se erigía: Fania Records, respaldado por el súper éxito de la película Our Latin Thing – Nuestra Cosa Latina. Por otro lado crecientes roces con el temido IRS federal y llamadas del FBI y la CIA a las oficinas de Levy comenzaban a hacer mella en su negocio. Curiosamente, las primeras llamadas del FBI y la CIA a Levy vienen por culpa de grabaciones de Palmieri. En 1965 Palmieri y su primera orquesta, la icónica Perfecta con Ismael Quintana, Barry Rogers y Manny Oquendo entre otros, graba el álbum Mambo + Conga = Mozambique y, si bien no hay temática o referencia política alguna en este disco – no es sino hasta 1969 con Justicia que Palmieri aborda de frente el reclamo social en su repertorio – el título del disco le ganó la antipatía del exilio cubano y amenazas de muerte de grupos paramilitares como el Alpha 66 por aquello de que la palabra Mozambique era nombre en común tanto del último de los ritmos que se exportó libremente desde Cuba antes del cierre diplomático como también el de cierta isla al sureste de África, donde las tropas del caudillo Castro combatían contra Angola. En 1971, no obstante, es el igualmente icónico álbum Harlem River Drive el que provoca las llamadas del aparato federal a Levy: Lo que originalmente se concibió con la idea de hacer un crossover al mercado anglosajón por
parte de Eddie se convierte en el himno revolucionario de grupos como los Young Lords y los Weathermen, grupos que se erigieron a finales de los 60’s en abierta lucha contra el discrimen que sufrían respectivamente las comunidades puertorriqueña y afroamericana en Nueva York.




Así las cosas, ya en 1972 y con Palmieri buscando a como dé lugar salir de las garras de Tico – y Levy – y con Levy ya hastiado de los problemas que le estaba causando su elenco latino, al menos en salir uno del otro estaban de mutuo acuerdo. Levy entonces, de acuerdo al relato del propio Palmieri, iniciaba gestiones para vender el sello Tico a Jerry Masucci, presidente de Fania. [Esto explica en parte como el álbum Soy Feliz de Ismael Rivera sale publicado en 1974 por Vaya Records – subsidiaria principal entonces de Fania – bajo licencia de Tico Records en lugar de ser publicado lógicamente por éste último.] Fania en ese entonces, creyendo que Palmieri – ya renuente a seguir grabando con Tico – negociaría directamente con ellos, le paga al pianista un adelanto con miras a grabar un álbum con una de las prioridades máximas del sello entonces: el niño mimado de Puerto Rico Cheo Feliciano. Es aquí entonces donde Eddie llama a su amigo y mentor el legendario pianista y arreglista René Hernández para comenzar a trabajar las bases de lo que serían dos de las canciones del disco: la puesta en clave del tango de Carlos Gardel “El Día Que Me Quieras” y un medley bautizado “Ritmo Alegre” – el cual componían el bolero “Tenía Que Ser Así” de Bobby Collazo y popularizado por Rolando La Serie y el guaguancó convertido a guaracha “Consuélate Como Yo” de Gonzalo Asencio y popularizada entre muchos otros por las Estrellas Alegre de su hermano Charlie Palmieri. Hernández, genio al fin, completa los arreglos, pero estos nunca llegaron al estudio: Morris Levy y Jerry Masucci llegan a un punto álgido en las negociaciones y el acuerdo inicial se cae. Entonces Levy inicia negociaciones con un antiguo socio de Masucci, un genio creativo de nombre Harvey Averne – quien recién se estrenaba como disquero con una naciente empresa que originalmente sabía a Mangó y luego cambio su sabor a Coco… El trato: Averne pagaría el adelanto que Fania le hizo a Eddie y las ganancias de las primeras 17,500 copias del primer disco de Eddie con la nueva disquera irían a las arcas de Levy. Surge así el álbum Sentido y un renovado Eddie Palmieri libre de su contrato que lo ataba a Tico. [Jerry, entendiblemente y aunque recuperó su inversión, no quedó nada contento con esta jugada y en una típica movida massuciana le hace un acercamiento directo a Ismael Quintana en 1973 con miras a integrarlo a las filas de Fania Records, con carné de Estrella incluido…]

Con Coco Records Palmieri tuvo su mejor momento en la salsa sin lugar a dudas. Sentido fue un sólido vendedor gracias a los éxitos “Puerto Rico” y “Adoración,” seguido del antológico – y a la misma vez fortuito – álbum doble grabado en vivo en la Universidad de Puerto Rico, el debut de los hermanos Palmieri en la tierra de sus padres. Luego la consagración definitiva – esta vez sin Quintana – con el Sol de la Música Latina (Sun Of Latin Music) ganador del
primer premio Grammy otorgado a un álbum latino bajo su propia categoría. Un segundo Grammy repetiría al año siguiente, solo que esta otra grabación no fue reconocida por Eddie al dejarla inconclusa en medio de desacuerdos creativos con Averne, quien la finalizó a como dé lugar sin su protagonista con miras a competir y alzarse con la estatuilla nuevamente. Palmieri, entendiblemente molesto, rehúsa seguir grabando para Coco, un silencio discográfico de casi cuatro años.



En 1978, finalmente, el negocio de $35,000 que hizo Averne con Tico para comprar el contrato de Eddie se convierte en uno semi millonario cuando Coco le vende a su vez el contrato a la multinacional CBS (hoy día Sony), esta vez con el propio Eddie ganando una buena tajada de ese pastel. ¿A quién no le caen bien $50,000? Si son tan buenos hoy día imagine usted cómo lo fueron en aquel entonces… Nace entonces quizás el proyecto más ambicioso que haya propuesto Palmieri hasta ese entonces: Lucumí, Macumba y Voodoo se llamó el disco que saldría bajo el sello Epic y, al igual que sucedió dos años antes con la firma de la mismísima Fania All-Stars para el sello Columbia (la otra subsidiaria principal de la entonces CBS), lucía demasiado bueno en el papel inicialmente: el llamado Mesías de la Música Latina ahora con el respaldo y distribución de la multinacional más poderosa de los Estados Unidos. Eddie, ahora respaldado por figuras de primer orden y un elenco de lujo, decide que es el momento perfecto para retomar esos dos arreglos de Don René que engavetó en 1972 y que en un principio debió grabar Cheo Feliciano; esto sumado a varios experimentos sonoros que el pianista ya venía incubando y gestando durante estos tres años y medio de inercia discográfica. Pero la libertad creativa absoluta que Eddie creyó tener bajo CBS se hace sal y agua cuando el sello trae a un coproductor designado: Bobby Colomby (sí, el baterista de Blood Sweat and Tears). De nuevo, roces de egos y desacuerdos creativos entre Eddie, la disquera y el recién llegado hicieron que Palmieri engavetara – nuevamente – estos dos temas, aunque esta vez el material sí pisó el estudio y se grabó tal y como lo concibió Don René.



Finalmente en 1980 y con Fania ya en cuarto menguante gracias al mismo monstruo monopolístico que el propio Masucci creó, este último decide hacerle nuevamente el acercamiento a Palmieri con miras a firmarlo para la empresa. Esta vez Eddie finalmente dijo sí – o quizás pensó para sí en voz baja peor es nada. Es aquí y en medio de la discusión inicial del material que grabaría para la naciente subsidiaria que Masucci crea alrededor de Eddie – Bárbaro Records – que el pianista le habla de dos temas que entendía debían estar en este nuevo disco: los mismos dos temas que el propio Eddie decidió excluir de Lucumí. Masucci, quien tenía un contrato de distribución con CBS que vence precisamente ese año - los cuatro álbumes que graba Fania All-Stars para Columbia y su aparición en el Havana Jam - termina asumiendo la totalidad de las cintas originales de Lucumí… [Esto, por supuesto, explica el por qué una compilación reciente creada por el DJ Joe Claussell para Fania – África Caribe (Código Music, 2011) – incluye en versión remix dos temas de este disco que originalmente lanzara Epic.]

Surge así finalmente el disco que nos ocupa: Eddie Palmieri. O El Disco Blanco, por más señas. El lado A lo componen precisamente esos dos temas que se pensaron originalmente para Cheo en el ’72 y que finalmente se grabaron en el ’78 con otras voces: Rafael De Jesús y el otrora compadre y compinche de Cheo en sus tiempos con Joe Cuba: el inmenso Jimmy Sabater. Esta vez, y como era el plan original, el propio Cheo se encargaría de ponerle la voz definitiva. [Con Cheo todavía como artista exclusivo de Fania en ese entonces – aunque al igual que muchos en ese entonces loco por irse de allí, lo cual logra en 1983 – finalmente Palmieri podía darse el lujo de cerrar ese ciclo como siempre lo quiso.] Pero hay una parte de “El Día Que Me Quieras” que aún quedaba incompleta. A pesar del impresionante quinteto de trompetas que grabó en esa sesión original dos años antes – Chocolate Armenteros se sumaba al cuarteto original como trompeta solista – el fraseo que Eddie quería para la introducción a ritmo de tango no estaba fluyendo. Decide entonces Eddie traer a uno con quien llevaba unos años enchismado cuando tras roces abandonó su orquesta justo antes de grabar la sesión con Epic: el virtuoso Víctor Paz. El reencuentro, de acuerdo al propio Eddie, fue de todo menos tenso: no hicieron más que verse de frente y a carcajadas ambos con don Vitín – franco como siempre – disparándole a quemarropa y entre risas “me llamaste por tu (cargo de) conciencia.” El tiempo todo lo cura. Vitín, perfeccionista nato, acepta grabar, pero con la condición de que él regrabaría todas las partes de trompeta. Aparte de Paz y Feliciano, el resto del elenco en estos dos temas es exactamente el mismo que grabó originalmente en 1978: Sal Cuevas dictando la ley en el bajo manteniendo el ritmo a raya a la misma vez que responde magistralmente a todo lo que tira Palmieri sin miedo a bajar a esas mismas profundidades que el líder domina a cabalidad, Charlie Cotto, Chuckie López y el legendario Francisco Aguabella precisamente en el ritmo, los saxofones a cargo de Ronnie Cuber, Lou Orenstein – ambos al momento de grabada esta sesión ya llevaban media década con Palmieri – y el jazzista George Young, una sección de cuerdas que consistió de cuatro chelos y los tres cantantes que se repartirían en partes iguales originalmente el repertorio de aquél disco con Epic: Jimmy Sabater, Rafael De Jesús y Luisito Ayala.





El lado B de ese disco sería completamente nuevo y correría bajo el liderato creativo de Palmieri, esta vez comisionando los arreglos a otro virtuoso de nombre Francisco Zumaque. Y en dos de los tres temas y por primera vez desde Sentido, se juntaban nuevamente Palmieri y su cantante insignia de siempre Quintana para crear en conjunto dos nuevos temas. El elenco para este lado B fue mucho más reducido pero igual de contundente, amén de una reunión de viejos amigos: Paz de nuevo grabaría las cuatro trompetas, Barry Rogers – por primera vez en el estudio con Palmieri desde sus días en Coco – grabaría los tres trombones y otros dos jóvenes veteranos de esa misma época de Coco y los diablitos regresando igualmente: Andy González en el bajo y Nicky Marrero en el timbal y doblando el campaneo del bongó que originalmente graba otro que retornaba: el legendario Ray Romero. Milton Cardona, manos de hierro y conguero de toda la vida de Willie Colón, también entra a bordo al igual que Charlie Cotto – único miembro de la entonces banda regular de Palmieri que trabaja en este disco – grabando el timbal en el tema de cierre. Los coros, por aquello de darle continuidad al proyecto, serían los mismos tres que grabaron originalmente en el ’78: Sabater, De Jesús y Ayala. ¿El resultado? Potencia concentrada. Quintana, naturalmente, flota a gusto como pez en el agua en sus dos temas mientras Cheo se hace cargo del tercer tema, uno tan y tan bueno que cierta diva de Miami le copió el coro una década más tarde haciéndolo suyo y se salió con la suya….

De acuerdo al sentir de muchos, el hoy icónico Disco Blanco de Eddie Palmieri, lanzado en 1981 por Bárbaro Records, debió ser merecedor del tercer premio Grammy para el legendario pianista, quien ya había ganado sus primeros dos consecutivamente en 1975 y ‘76. Ese año, aunque nominado por este disco, la suerte no estuvo de su lado y el premio se fue para California en manos de Clare Fischer, otro virtuoso pianista y otrora habitual de un viejo amigo de Palmieri, Cal Tjader. Pero seamos honestos, ¿alguien que no sea coleccionista – o que no resida en California – se acuerda del disco 2+2 o del tema Guajira Pa’ La Jeva?

®2017 – THOMAS MURIEL

Referencias para este artículo:

Afro Cuban Evolution – entrevista a Eddie Palmieri por Alan Leeds (Wax Poetics, edición 49)
Eddie Palmieri, El Disco Blanco – notas discográficas por Dr. Gregory “Goyo” Pappas (Fania Records)
Fania All-Stars: Salsa Inc. – libro por Tommy Muriel, edición revisada en enero 2017

3 comentarios:

  1. Excelente.información Thomas Muriel....respect...siwmpre Vitín me mencionó que para esa grabación el le.dijo "me llamastes.por tu conciencia"

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  2. apasionante estos relatos como realmente siempre he considerado ese albun como unos de los mejore una obra de arte musical con el maestro de los maestro eddie palmieri

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  3. historia musical de altura entre grandes virtuosos musicos de alto kilates son los protagonistas de grandes hasa%as ....

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