martes, 19 de diciembre de 2017

TICO (& ALEGRE) ALL-STARS: La historia oculta detrás de esa Descarga del ‘66






(Escrito por Tommy Muriel para Hablando En Clave®)




“DESCARGAS AT THE VILLAGE GATE” (VOLÚMENES 1, 2 Y 3) – POR TICO ALL-STARS [TICO SLP 1135 (1966), SLP 1145 (1966) & SLP 1155 (1967)]


1-A1  Guajira Controversial (vocal: Santos Colón, Cheo Feliciano,        12:42
                                                         Chivirico, Monguito)

         (Morris Perlsman) solos: Barry Rogers, Richie Ray, Puchi Boulong,
          Chocolate, Johnny Pacheco.


1-B1  Cargas y Descargas                                                                                         7:29

      (Charlie Palmieri) solos: Charlie Palmieri, Eddie Palmieri



1-B2  Barquinho                                                                                                         9:31 
                                   
      (Carlos Lyra) solos: Al Abreu, Bobby Porcelli


2-A1  Descarga En Cueros                                                                                      13:45

           (Joe Cuba) solos: Johnny Rodríguez, Joe Cuba, Jimmy Sabater, 
            Cándido, Tito Puente, Ray Barretto


2-B1  Major & Minor                                                                                                 19:22

            (Eddie Palmieri, Bobby Porcelli) solos: Eddie Palmieri, Tito Puente 
(vibráfono), Ray Barretto, Bobby Porcelli, Al Abreu, Cándido (conga, bongó)


3-A1  Descarga de Contrabajos                                                                             18:38


            (Cachao, Bobby Rodríguez) solos: Cachao, Bobby Rodríguez, Víctor Paz,
            Johnny Pacheco


3-B1   Descarga Bugaloo (vocal: Monguito, Chivirico, Santos Colón,    8:20
                                                    Cheo Feliciano)

            (Ricardo Ray) solos: Barry Rogers, Puchi Boulong, Víctor Paz


3-B2   Descarga Pompo (vocal: Cheo Feliciano, Chivirico)                        8:55

             (Tito Puente) solos: Jimmy Frisaura, Barry Rogers, José Rodrigues, 
             Chocolate, Víctor Paz, Jimmy Sabater, Tito Puente


Músicos:

Trompetas: PUCHI BOULONG, JIMMY FRISAURA, VICTOR
PAZ, CHOCOLATE ARMENTEROS*

Trombones: BARRY ROGERS, JOSÉ RODRIGUES

Saxos: BOBBY PORCELLI (alto), AL ABREU (tenor)

Flauta: JOHNNY PACHECO*

Bajos: CACHAO*, BOBBY RODRÍGUEZ

Pianos: CHARLIE PALMIERI*, EDDIE PALMIERI, RICARDO
RAY*


Timbales, Vibráfono: TITO PUENTE

Timbales: JIMMY SABATER

Percusión: CÁNDIDO CAMERO (conga, bongó), RAY
BARRETTO*, JOE CUBA (congas), FRANCISCO “CHINO”
POZO* (cencerro, timbales en “Major & Minor”),
JOHNNY “DANDY” RODRÍGUEZ (bongó, guiro, cencerro)

Cantantes: SANTOS COLÓN, CHIVIRICO DÁVILA, CHEO
FELICIANO, MONGUITO EL ÚNICO

(* denota que estos artistas aparecen en los

créditos como invitados)



Grabado en vivo el 23 de mayo de 1966 en el club

Village Gate. Producción de Pancho Cristal.




La noche del lunes 23 de mayo de 1966 fue una histórica para la música latina, específicamente la que se hacía en Nueva York. Esa noche, bajo iniciativa en conjunto del legendario locutor radial Sidney “Symphony Sid” Torin (el gestor inicial, de acuerdo a sus propias notas), el flamante presidente de Roulette Records Morris Levy y su productor Morris Perlsman (éste último aunque de origen judío mejor conocido en el ambiente como el “cubano” Pancho Cristal), buena parte de la crema y nata de la música afrocaribeña en la Gran Urbe se reunió para una noche irrepetible, la cual tuvieron la visión de grabarla en directo para la posteridad. El propio Sid cuenta buena parte de lo que ocurrió durante la pre y post-producción de esta sesión precisamente en las notas que acompañan los tres volúmenes que lanzó Tico Records entre 1966 y ’67, pero la historia es un tanto más profunda.



Primero lo primero: cuando se habla de descargas en la ciudad de los rascacielos, no cabe duda que el pionero lo fue don Alberto Santiago y Álvarez, saxofonista, pianista, arreglista, compositor, loco declarado y eterno fiebrú de la música nacido en 1932… y sí, el mismo Al Santiago fundador en 1955 de la mítica tienda de discos Casa Alegre en el Bronx. Al año siguiente, 1956, Al funda un pequeño sello discográfico de nombre Alegre Records, el cual comienza lanzando discos en formato de sencillo de 45 rpm de artistas que iban desde el Cuarteto Mayarí hasta artistas emergentes entonces como Joe Cotto – en cuya banda se dio a conocer el inmortal Mon Rivera – y el timbalero Francisco Bastar (el inolvidable Kako). Pero el batazo grande vendría en 1961 con su primer álbum de larga duración: la primera producción discográfica de un carismático joven flautista y multi-instrumentista dominicano de nombre Juan Zacarías “Johnny” Pacheco. Ese álbum, “Pacheco y Su Charanga", fue el principal propulsor de la fiebre pachanguera que dominaría a toda la comunidad hispana en Nueva York ese año y culpable principal de que los bailadores de la época exigieran el famoso paso del caballo (‘a caballo, a caballo”). El disco sobrepasó las 100,000 copias vendidas, una cifra inédita en ese entonces para cualquier sello independiente, amén de uno especializado en música latina. Y precisamente ese año ’61 Santiago, inspirado por las antológicas sesiones de descarga grabadas en Cuba por Julio Gutierrez, José Fajardo y el gran Cachao para el antiguo sello Panart (hoy día Egrem), desarrolla su propia versión juntando en el estudio a varios músicos de las orquestas que en ese entonces grababan para el sello. Surge así la obra maestra por excelencia: los Alegre All-Stars. Este conglomerado de estrellas encabezado en un principio por Pacheco y los dos hombres de confianza de Santiago – entiéndase Kako y el virtuoso Charlie Palmieri , en cuya Charanga Duboney se formara Pacheco – merece su propia semblanza, la cual abordaremos en el futuro.

Pero según llegaba el dinero a las arcas de Alegre se desvanecía; esto en buena parte gracias a los problemas extramaritales del propio Santiago – mujeriego y apostador compulsivo – quien veía como su imperio discográfico casi se derrumba por completo en 1966. Pero su trabajo no pasó desapercibido para el público. Y mucho menos para un apasionado jazzista – y antiguo dueño del mítico club Birdland – y a la vez mogul discográfico, publicista, genio payolero y presunto capo mafioso de nombre Morris Levy, entonces dueño de Roulette Records, emporio disquero que ya años antes había adquirido el sello Tico, otrora casa del mambo y el cha-cha-chá fundada en los 40’s por George Goldner. Levy, experto ya en la compraventa de negocios en picada, le compra a Santiago su sello Alegre por $75,000, pero no lo deja desamparado del todo al ofrecerle trabajo como productor para el sello, así como para el otro sello latino de Levy, Tico. Solo que ahora tendría que compartir roles con el que ya era mano derecha de Levy y encargado de artistas y repertorio – A&R – para Tico entonces: el ya notorio Pancho Cristal. En un principio la cosa corrió sin mayor drama: incluso, Santiago fungió como productor en varios proyectos de envergadura de Tico Records, como el primer álbum de Tito Puente con su nueva adquisición Celia Cruz (“Cuba y Puerto Rico Son”), la producción solista de La Lupe “They Call Me La Lupe” con la orquesta del maestro Chico O’Farrill, “Y Parece Bobo” de Puente y “Son Con Guaguancó” de Celia con el núcleo de la propia Alegre All-Stars como orquesta de planta. Pero el loco declarado Santiago y el pseudo cubano Perlsman (Cristal) nunca cuajaron como equipo.

En el interín Symphony Sid, entonces ya toda una institución con más de 30 años de carrera como locutor radial, corría exitosamente las noches de descarga latinas todos los lunes en el prestigioso club Village Gate. Y en mayo de 1966 le propone a Levy juntar en una sesión de descarga a los artistas que conformaban su róster de los sellos Tico y Alegre.
Cuenta el propio Sid en las notas que escribiera para los discos oficiales: «Entré a la oficina de Morris Levy, presidente de Tico y un veterano en esto de jam sessions y le dije “te propongo hacer la madre de las descargas” […] Morris llamó a Pancho Cristal y le dijo “búscame a Tito (Puente), a Eddie (Palmieri) y a Joe (Cuba)” para comenzar y ya las estrellas estaban volando. Ya en horas de la tarde medio mundo estaba en el teléfono: Pancho, Morris, Jack Hooke y yo. Contactamos a Art D’Lugoff del Village Gate, ordenamos equipo de grabación. Pero lo más impresionante: nunca había visto tanta cooperación entre los mismos músicos. Tito llamó a Cachao, Eddie a su hermano Charlie, Charlie llamó a Pancho y por ahí fue cuadrando todo hasta que terminamos con un elenco fantástico. Finalmente acordamos la fecha: mayo 23 de 1966.» Pero falta en esta trama otro personaje con su propia historia que contar: Al Santiago, a quien Sid no menciona en ningún momento en sus notas y para quien esta sesión de ensueño suponía precisamente la encarnación de su propio sueño, toda vez que sus Alegre All-Stars, salvo por la primera noche de esos mismos lunes de descarga de Sid en el Village Gate, nunca se habían presentado en vivo. Cuenta Al y citamos: «Levy me dice “quiero que tú y Pancho graben a los Tico-Alegre All-Stars.” Pero Pancho reservó el Village Gate para ensayar y nunca me llamó. Morris me pregunta entonces “¿y no hay forma de que ustedes dos se pongan de acuerdo?” Le dije yo: “Pancho es un mentiroso, tramposo y pillo. O se va él o me voy yo.”» Adivinen quién fue el que se fue… (y no porque no hiciera falta, como la canción del Inolvidable).

El elenco, por supuesto, se nutriría en su mayoría de artistas bajo contrato con Tico Records. No necesariamente es casualidad que buena parte del personal citado esa noche fueran miembros de la orquesta del propio Tito Puente, una de las prioridades del sello y uno de los organizadores principales en cuanto al elenco. De su orquesta trajo a su cantante Santitos Colón, a su joven bongosero Johnny “Dandy” Rodríguez, a dos de sus saxofonistas Bobby Porcelli en el alto y al también recordado virtuoso Alfredo “Al” Abreu en el tenor, a su bajista Roberto Atanasio “Bobby” Rodríguez – el “Big Daddy” – y a sus tres trompetistas en ese entonces: su eterna mano derecha y contratista Vincent “Jimmy” Frisaura, su solista estrella Pedro “Puchi” Boulong – “La Trompeta Tropical” –y el virtuoso Víctor “Vitín” Pazquien al igual que Porcelli recién se sumaba a la orquesta luego que Tito Rodríguez desbandara la suya un año antes. Joe Cuba, entonces vendedor estrella de Tico, vendría con el frente de su sexteto: su carismático timbalero y cantante Jimmy Sabater y su propio cantante estrella, el siempre versátil Cheo Feliciano. Eddie Palmieri, curiosamente, no traería a su cantante Ismael Quintana, pero sí a su sello de fábrica: esa dupla perfecta de trombones que conformaban Barry Rogers y José Rodrigues. Del lado de Tico Records completaba el núcleo el virtuoso conguero, bongosero y tresista que entonces apodaban el hombre de los mil dedos: don Cándido Camero de Guerra. Para redondear este elenco, entran como invitados a este elenco nada menos que el padre de la criatura descarguista, el mismísimo Israel López – Cachao – junto a sus compatriotas Alfredo “Chocolate” Armenteros y el percusionista Chino Pozo – ambos futuros colaboradores de Eddie Palmieri tres años más tarde – y cuatro estelares entonces formalmente bajo contrato con otros sellos: Johnny Pacheco, quien fundara Fania Records dos años antes y quien, a pesar de no estar ligado a Tico, se tomó el privilegio de traer a sus dos cantantes en ese entonces (Ramón “Monguito” Sardiñas Quián – cuyo salto a la fama en Nueva York lo fue años antes como voz del conjunto de Arsenio Rodríguez – y el ya entonces altísimamente cotizado Rafael “Chivirico” Dávila), Ray Barretto, entonces ligado a United Artists tras haber grabado sus primeros discos como líder de orquesta con Tico, Charlie Palmieri, entonces grabando independientemente tras el cambio de mando de Alegre, y el entonces veinteañero Ricardo “Richie Ray” Maldonado, el más joven del grupo y curiosamente el único artista de Alegre Records convocado a esta reunión.













Grabado en vivo en cinta de dos canales a solo semanas del cierre definitivo del Palladium – donde casualmente Eddie Palmieri y Richie Ray fueron los últimos artistas en presentarse – esta sesión terminó dividiéndose en tres álbumes y bautizándose el junte como la Tico All-Stars, obviando pues el Alegre que estaba supuesto a ser parte íntegra de esta trama. De acuerdo a Sid y como lo expresa en las notas del mismo, se acordó así para “no editar nada“ a petición propia. Las comillas de rigor responden – por supuesto – al hecho de que el tema que aporta Richie esa noche, la Descarga en Bugaloo, sí se editó en tiempo al aplicársele el ya tradicional fade-out (irse en blanco gradualmente) al final del tema. Si bien la fiebre del boogaloo apenas comenzaba en 1966 – y siendo precisamente Richie y Joe Cuba los que sacaban la cara por esta nueva moda en el elenco – tampoco es de sorprender que con este elenco y con Puente y Charlie Palmieri prácticamente al mando el grueso del repertorio gire mayormente en torno a la rítmica cubana que dominaba en Nueva York desde los 40’s: específicamente el mambo y, en el caso del tema de apertura, la guajira. Recuerden que la salsa como termino musical, aunque ya existían indicios del uso de la palabra con esa connotación en los 60’s en discos de Joe Cuba y la Alegre All-Stars, no se haría oficial hasta años más tarde. Demás decir que ya para este entonces, y como diría eventualmente uno que recién se iniciaba en los estudios de grabación en 1966, la cosa no sería como antes… En cuanto a la Tico All-Stars como conglomerado, la cosa no trascendió más allá de esta histórica sesión del ’66 lamentablemente. Aunque para mayo de 1974 – y en lo que fuera la última gran carta que se juega Morris Levy como comandante de los sellos Tico y Alegre, esta vez junto al sucesor de Cristal en la silla de A&R, el genio artístico Joe Cain – se convocó una reunión bautizada como los Tico All-Stars como parte del fastuoso show que hicieran las estrellas de ambos sellos en el prestigioso Carnegie Hall. La presentación de estos nuevos Tico All-Stars como colectivo – esta vez un reducido núcleo que conformaban Puente, Cachao, Cándido, Chocolate, José Rodrigues, Héctor Rivera (otro gran ausente de la sesión del ’66) y José Fajardo – no llegó de manera oficial al álbum conmemorativo de ese evento, contrario al resto del menú para esa noche (Puente y su orquesta de concierto con La Lupe y Vicentico Valdés, Charlie Palmieri y su orquesta con Vitín Avilés, Yayo El Indio y Meñique, Joe Cuba y su sexteto, Ismael Rivera y sus Cachimbos y los Alegre All-Stars también en versión reducida). ¿O será que en esto último nos equivocamos? [Digo, hay versiones que apuntan a que ese misterioso volumen 2 – el cual sí tiene al menos número de catálogo oficial en la discografía de Tico Records – sí llegó a estar por tiempo limitado en el mercado y removido prontamente tras Levy vender ambos sellos Tico y Alegre al ya entonces boyante dúo de Jerry Masucci y Johnny Pacheco, entiéndase Fania…]

Como pueden ver, quizás la historia de la Tico All-Stars como conglomerado no pasó de 1974, pero le quedan misterios por descubrir y páginas sin escribir aún…







PROGRAMA HABLANDO EN CLAVE - TICO ALL STARS 



®2017 – THOMAS MURIEL

Referencias para este artículo:

Grand Slam – ensayo por Matt Rogers (Wax Poetics, edición 49); editado por Rogelio Rodrigues para las notas del álbum “Ponte Duro: The Fania All-Stars Story” (Fania Records, 2010)

Al Santiago: Un Visionario – artículo original de John Child para Descarga Online; traducción al español por Walter Magaña para Herencia Latina

Descargas at Village Gate– notas discográficas por Symphony Sid (Fania Records)


Fania All-Stars: Salsa Inc. – libro por Tommy Muriel, edición revisada en enero 2017

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