lunes, 28 de abril de 2014

EFEMÉRIDES DE LA MÚSICA AFROCARIBEÑA

UN DÍA COMO HOY 28 DE ABRIL...

MARIO BAUZÁ: EL PADRE DEL LATIN JAZZ 


Mario Bauzá nació el 28 de abril de 1911 en el barrio de Cayo Hueso en la ciudad de La Habana, Cuba. Sus estudios musicales los inició a los cinco años. Su profesor su padrino Arturo T. Andrade. A los siete años se matriculó en la Academia Municipal de Música de la Habana. En 1920 a los nueve años, se graduó con honores del Conservatorio de música. Se especializó en la ejecución del clarinete, instrumento que tocó desde esa edad con la Orquesta Filarmónica de La Habana, siendo motivo de admiración de maestros y compañeros de estudio. En 1926 partió con la Orquesta Danzonera del maestro Antonio María Romeu a Nueva York, donde se realizó una grabación para el sello discográfico RCA Víctor. En su corta estadía en dicha ciudad, recopiló datos sobre el desarrollo del Jazz, visitó locales y vio a agrupaciones, entre ellas, las big band de Paul Whiteman, Fletcher Henderson y Tommy Dorsey. Un hecho importante fue cuando asistió a la representación de Rhapsody in Blue de George Gershwin. La participación del saxofonista Frankie Trumbauer lo impresionó. En ese momento decidió comprar un saxofón y ser músico de Jazz y con dicha idea regresó a Cuba e inició sus estudios de saxofón alto, al mismo tiempo ejecutó el clarinete en la Orquesta Sinfónica de La Habana. En 1930, a los 19 años partió para Nueva York. En el viaje en barco con la orquesta de Don Aspiazú, hizo amistad con el gran cantante Antonio Machín, que logró la gloria en Nueva York cuando interpretó “El Manisero” de Moisés Simons, convirtiéndolo en un clásico de la música cubana. Machín que se quedó unas semanas más, necesitó un trompetista. Bauzá le sugirió que si consiguia una trompeta el mismo estaría listo en dos semanas. Desde entonces se dedicó definitivamente a la ejecución de ese instrumento. Poco después, por mediación del músico Alberto Socarrás, ingresó a la orquesta del trompetista Vicente Sigler y después integró la agrupación de Chic Webb, donde fue su director musical. Con esta orquesta recomendó a Webb como vocalista a una principiante cantante que luego se convirtió en una de las grandes voces femeninas del Jazz: Ella Fitzgerald. En 1936, viajó a La Habana para casarse con Estella hermana de Francisco Grillo, “Macho” (antiguo apodo de “Machito”) quien al convertirse en su cuñado, lo convenció para que lo acompañara a Nueva York.
De regreso a Nueva York, rechazó trabajar con Duke Ellington, que en ese tiempo tuvo a Juan Tizol como trombonista y quien compuso el clásico “Caravan”. Bauzá estimó que no era la agrupación indicada para la experimentación y optó por la orquesta de Cab Calloway en 1938. Bauzá le recomendó a Calloway a un joven trompetista con quien trabajo anteriormente con la orquesta de Chic Webb: John Birks Gillespie, que luego se llamó Dizzy Gillespie. Bauzá le sugirió a Gillespie sustituirlo cuatro días. A Calloway le agradó su trabajo y lo contrató también.

En 1940, se unió a su cuñado Francisco Grillo para formar una gran orquesta de 16 a 20 músicos, al estilo de las big bands de esa época. Bauzá como director musical y Grillo como el vocalista principal, bautizaron su agrupación como “Machito y sus Afrocubanos”. Este fue el nombre del pequeño grupo que tuvo Machito por esa fecha. Debutaron en Park Plaza Ballroom. Entre sus primeros integrantes destacaron el trompetista Bobby Woodlen, el pianista Gilberto Ayala, el timbalero Tony Escoiles y los saxofonistas Gene Johnson, Freddie Skerritt y Johnny Nieto. Pronto realizaron sus primeras grabaciones para el sello Decca consolidaron su popularidad en el ambiente musical neoyorquino. En 1941 contratan al joven timbalero Tito Puente, quien posteriormente sale de la orquesta para cumplir con el Servicio militar en la Segunda Guerra Mundial. En 1944, por el mismo motivo Machito se alejó de la banda. Bauzá convocó a Graciela Pérez, como cantante. Ella era su otra cuñada, la cual dejó huella con su magnífica voz y estilo peculiar e irreverente. En 1943 ocurre un hecho trascendental en la historia de la música. Se compusó el que es considerado el primer número de Latín Jazz, “Tanga”. En una presentación con la orquesta de Machito, al terminar de tocar un tema, los músicos buscaron una partitura de la próxima pieza. El bajista Julio Andino y el pianista Luis Varona improvisaron unas notas musicales para entretener al público. Los míticos, Ubaldo Nieto en timbales, Luis Miranda en las congas y José Mangual Sr. En los bongoes, siguieron el compás y se unieron a ellos la sección de metales. Al día siguiente en el ensayo, Bauzá solicitó a Varona y a Andino repitieran las notas que tocaron la noche anterior. Luego se unió la percusión y el resto de músicos, todos siguiendo indicaciones verbales de lo que debían interpretar. Al terminar el tema la orquesta había logrado crear un arreglo con ingredientes latinos y jazzísticos, una obra maestra. Es entonces que Bauzá sugiere el ingreso de músicos norteamericanos a la agrupación, como el trompetista Doc Cheatham, el trombonista Eddie Bert, el genial saxofonista Charlie Parker e incluso incorporar arreglistas de Jazz para darle otra sonoridad y fusionar la música latina con el jazz. Otro aporte fundamental de Bauzá fue su recomendación de Luciano “Chano” Pozo a la agrupación de Dizzy Gillespieen 1946. Gillespie que estaba conformando una nueva orquesta y necesitaba un tumbador que conociera de ritmos cubanos. Al llegar Bauzá con Pozo a la casa de Gillespie, le dijo “tengo el muchacho que necesitas, pero no habla inglés” a lo que contesto Gillespie: “no importa dejémosle que toque” , cuando Pozo toco, la conexión entre ellos fue inmediata. El resto es historia. Por 35 años la presencia de Bauzá como director musical de la orquesta de Machito fue vital. Fue el genio oculto detrás del gran éxito y trascendencia que tuvo la agrupación. Su visión y genio creativo fueron el pilar crearon obras maestras del Jazz Afrocubano, como “Kenya” y “ Afro Cuban Jazz Suite” con Chico O’Farrill, además de los grandes éxitos en la carrera de Machito. En esos años la banda grabó para sellos disqueros como Seeco, Roulette, Mercury, GNP, CBS, Pablo, Mericana y Tico. Alternaron con notables músicos de Jazz como Cannonball Adderley, Charlie Parker, Joe Newman y el propio Gillespie. En 1975 se separaron y Bauzá formó junto a Graciela una nueva orquesta con la que grabaron la producción “La Botánica” en 1976. Trabajo que no contó con mayor suerte en ventas, ya que en el mercado musical estaba en pleno apogeo del boom salsero y sus exponentes. Luego de alejarse por un año del ambiente musical, retornó gracias a la motivación de amigos que lo convencieron de realizar junto a Graciela un espectáculo en México en el cabaret “Gran León” de dos semanas. A su regreso ya más motivado, realizó diversas presentaciones con su orquesta y lo solicitan en varias emisoras de radio y televisión para compartir anécdotas de su vida y trayectoria artística. En 1981 por la Alcaldía de Nueva York lo condecoró por su gran contribución al arte y a la cultura. En 1986 grabó para el sello Caimán Records el álbum “Afrocuban Jazz”, trabajo de alto reconocimiento por la crítica musical. El 27 de abril de 1991 celebró sus 80 años en un gran concierto en el salón New York’s Simphony Space. En esa ocasión recibió la invitación de la disquera alemana Messidor Records para grabar. En esta disquera el maestro realizó tres producciones “Tanga” (1991), “My time is now” (1992) y “944 Columbus” (1993). También realizó una gira a Europa que incluyó a Montreaux, Berlín, Frankfurt, Perugia y Viena y por todo los Estados Unidos. En 1992 Bauzá apareció como invitado especial del famoso programa “El Show de Bill Cosby” en el cual este reconocido y popular comediante le expresó su admiración. Su último trabajo discográfico fue en 1993, en plena evolución del cáncer de colon que ya lo minaba. Su titulo hace clara referencia a la dirección donde vivió durante 50 años en Nueva York. El maestro nos dejó el 11 de julio de 1993. Tomó la dirección de su gran orquesta el reconocido cantante Rudy Calzado, quien años después grabó en su honor “A tribute to Mario Bauzá”. La obra de Bauzá es trascendental y merece el mayor de los reconocimientos por su valioso aporte al desarrollo de la música latina.






WILLIE COLÓN: ÍCONO DEL MOVIMIENTO SALSERO 

Hablar de William Anthony Colón o Willie Colón es referirse a uno de los más importantes referentes del movimiento salsero en toda su historia. Nació el 28 de abril de 1950, en el Bronx, New York, hijo de padres puertorriqueños. Willie desde pequeño recibió la gran influencia de su abuela quien lo nutrió de la música tradicional boricua. Ya a los 11 años mostró interés por los instrumentos de viento, primero por el clarinete, luego por la trompeta para finalmente decidirse por el trombón, teniendo como referencia principal al maestro Barry Rogers. Su espíritu intrépido, temerario, emprendedor y perseverante hicieron que desde muy joven enfrentara retos como a tan solo a los 15 años formar su propia agrupación y al poco tiempo realizar su primera grabación para el sello Futura de Al Santiago que no salió a la luz por que dicho sello cerró. En 1967 con solo 17 años se unió al gran Héctor Lavoe para su primer álbum "El Malo" para el sello Fania. Dicha unión fue trascendental para la música latina, siendo protagonistas del naciente movimiento salsero y representantes de la expresión de los latinos que vivían en una ciudad fría y hostil como New York y que necesitaban tener una expresión válida, buscando nuevos sonidos y mensaje. Willie y Héctor encajaron perfectamente en ese contexto y en poco tiempo se convirtieron en ídolos, consolidando con cada uno de sus trabajos discográficos este movimiento musical, cultural urbano. Esta primera etapa de Colón se caracterizó por su sonido agresivo y arrabalero de trombones que mostraban la realidad de lo que ocurría en la gran urbe newyorquina y con la cual todos nos identificamos plenamente, junto a Lavoe que fue el interprete perfecto para dicho mensaje que caló muy hondo entre los latinos de todo el mundo. Luego de esta primera etapa que incluyó su integración a Fania All Stars, en 1975 Colón debutó como cantante, a su vez incluyó al cantautor Rubén Blades como cantante invitado y produce y acompañó al maestro Mon Rivera en su producción " Se chavo el vecindario /There Goes the Neighborhood". En 1977 marcó otra etapa importante, primero produciendo su trabajo "El Baquiné de los angelitos Negros" cuyo concepto sinfónico fusionado con los ritmos afrocaribeños fue respaldado por la crítica y reforzaba ya una clara tendencia a su evolución musical y cambio de sonido. Ese mismo año se asoció a Rubén Blades hasta principios de la década del 80 produciendo otros trabajos emblemáticos y desarrollando el concepto de Salsa con mensaje social urbano que ya había iniciado a finales de los años 60 con Héctor Lavoe y continuando con el sonido contundente de trombones. Paralelamente Colón seguía como productor de Lavoe y realizando trabajos con otros artistas como Celia Cruz, Ismael Miranda y consolidando su carrera solista en 1979 con el álbum "Solo" que muestra definitivamente un cambio radical de sonido y estilo siendo mucho mas sofisticado y refinado en la instrumentación y arreglos. En los años 80 continúa produciendo y grabando con el respaldo de su orquesta para interpretes como Sophie, Soledad Bravo, Celia Cruz y reencontrandose con Héctor Lavoe en 1983 para la producción "Vigilante" y realizando mas álbumnes como solista hasta la actualidad, manteniendo siempre vigente y como uno de los exponentes más importantes en el desarrollo y evolución de la Salsa






Angelina Medina 

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